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Oleo Digital.- El Grupo Sos Cuétara reiteró ayer día 5 de noviembre su apuesta por las instalaciones que posee en Alcolea (Córdoba) al anunciar la puesta en marcha de un proyecto de investigación que pretende desarrollar nuevas técnicas para el control de los alimentos, que se une a la localización en Córdoba de su principal envasadora, el laboratorio del grupo alimentario y la canalización de la investigación de la empresa en todo el mundo.
En la actualidad, la planta que posee el grupo agroindustrial envasa cerca del 50% del aceite que comercializa en el mercado el grupo, es decir, desde las instalaciones cordobesas se envasa alrededor de 100.000 toneladas de aceite cada año.
El director de Innovación y Calidad de SOS Cuétara, Rafael Sánchez, ha afirmado que la empresa ha realizado una apuesta por las instalaciones de Córdoba, tras las inversiones realizadas en el laboratorio central (alrededor de 4 millones) o en la adquisición de nueva superficie. En este sentido, Sánchez precisó que la decisión se justifica por la vanguardia de la investigación de la Universidad de Córdoba y la situación estratégica de la provincia, al ser también la segunda productora nacional de aceite y poseer buenas comunicaciones.
Por su parte, el director del centro cordobés, José María Salido, explicó que la planta de Alcolea «es la mayor fábrica del mundo de aceite de oliva», con una refinería de 600 toneladas diarias y una planta de envasados capaz de producir un millón de kilos diarios, todo ello sobre una superficie de 240.000 metros cuadrados, de los que 120.000 estaban cubiertos.
Para llevar a cabo todos los proyectos de investigación del Grupo, la empresa ha requerido la colaboración de la Junta, a través de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), que ha participado con un 15 por ciento de aportación en una iniciativa denominada «Desarrollo de nuevas técnicas analíticas para el control de los alimentos», que, con un coste de 1,3 millones de euros, se dedicará a la seguridad alimentaria, la información nutricional y el control organoléptico de los alimentos.
En este proyecto también colaboran la Universidad de Córdoba (UCO), la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA).
En dicho laboratorio no sólo se llevarán los controles analíticos del aceite de oliva, sino que también se albergarán el arroz y las galletas, que se producen en sus centros de Holanda, Italia, Portugal, España, Estados Unidos, México y Túnez.
«Tenemos una necesidad de análisis importantísima y precisamos realizar analíticas muy rápidas y fiables», explicó el director de Control de Calidad, quien añadió que, en la actualidad, el laboratorio cordobés realiza unos 2.000 análisis diarios, «pero tenemos urgencia por innovar»